Evolución histórica del Paso del Stmo. Cristo de la Buena Muerte

Evolución histórica del paso del Stmo. Cristo de la Buena Muerte

El primer paso procesional, que puede contemplarse en la imagen, fue realizado en 1955 por  José María Hervás Benet. Se trataba de un conjunto de madera tallada y dorada, concebido para realzar la solemnidad de la imagen del Santísimo Cristo de la Buena Muerte. El paso estaba iluminado por cuatro faroles situados en las esquinas y presentaba, junto al Crucificado, dos arcángeles ceroferarios que enriquecían la composición. Diseñado para ser portado a hombros, disponía de seis varales —tres delanteros y tres traseros— que permitían ser llevado por veinticuatro portadores.

Con la interrupción de las salidas procesionales de la Cofradía durante la década de 1970, el paso dejó de procesionar. Finalmente, en 1979 fue cedido a la Hermandad del Prendimiento, donde comenzó una nueva etapa portando la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli, aunque con una disposición diferente de los arcángeles respecto a la original.

Años más tarde, a mediados de la década de 1980, estos mismos arcángeles también formarían parte del paso de La Borriquita.

Con la reorganización de la Cofradía, el Santísimo Cristo de la Buena Muerte volvió a procesionar en la Semana Santa de 1980, siendo portado a hombros directamente por los hermanos.

En 1987 se estrenó un nuevo paso de enea, concebido para ser llevado al estilo granadino, una forma de portar los pasos que aportaba una marcada personalidad a la Estación de Penitencia de la Hermandad. Este nuevo paso se enriqueció con cartelas en las que se representaban las distintas estaciones del Vía Crucis.

Desde entonces, la iluminación del Santísimo Cristo pasó a realizarse mediante cuatro hachones, que sustituyeron a los históricos faroles y a los arcángeles ceroferarios del paso de 1955, ofreciendo una estética más sobria y acorde con el espíritu penitencial que caracteriza a la Hermandad.

Con el propósito de continuar engrandeciendo el patrimonio de la Hermandad, el paso de enea fue cedido a la Hermandad del Rosario del Mar, iniciándose un nuevo proyecto procesional.

La ejecución del actual paso fue encomendada al tallista D. Francisco José Rodrigo Verdugo. El nuevo paso procesionó por primera vez en la tarde del Jueves Santo de 2004, marcando el inicio de una nueva etapa en la historia de la Hermandad.

En la actualidad, la obra continúa en proceso de talla. El proyecto contempla un rico programa iconográfico que se completará con diversas escenas escultóricas para las cartelas, realizadas por el imaginero D. Fernando Murciano, así como con ocho imágenes policromadas, distribuidas en las capillas del canasto y los respiraderos, que enriquecerán aún más el valor artístico y catequético del conjunto.

Este ambicioso proyecto constituye una de las principales realizaciones patrimoniales de la Hermandad y está llamado a convertirse en una de las grandes obras de la imaginería procesional contemporánea.

Estado actual del proyecto

 

El 15 de mayo de 2024, el Cabildo de Oficiales acordó poner fin a la relación profesional con D. Francisco José Rodrigo Verdugo para la ejecución de los pasos de nuestros Sagrados Titulares. Esta decisión fue comunicada tanto al propio tallista como al Cabildo General de Hermanos el 15 de junio de 2024. Posteriormente, el 1 de julio de 2024, el Cabildo de Oficiales aprobó por unanimidad encomendar a D. Manuel Oliva León la continuación y finalización de la talla del paso del Señor de la Buena Muerte, garantizando la continuidad del proyecto con el máximo rigor artístico y respeto a su diseño original.

Los trabajos han continuado avanzando de forma constante en los últimos años. En la Estación de Penitencia del Jueves Santo de 2025 se presentó la talla completa del respiradero trasero, mientras que en el Jueves Santo de 2026 se incorporó la talla correspondiente a la mitad de los costeros delanteros de los respiraderos.

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