Síntesis Histórica

Síntesis histórica

Orígenes (1910–1931)

 

Con la llegada de la Comunidad de Padres Jesuitas a Almería en 1910 se implantan en la ciudad diversas Congregaciones adscritas a la Orden. No será hasta finales de 1911 cuando se apruebe la erección canónica de la Congregación de la Buena Muerte, germen de la actual Congregación-Hermandad, con sede en la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús.

Los primeros cultos se celebraron en enero de 1912, dirigidos por el padre Juan Picazo, Superior de los Jesuitas y director de la Congregación. Consistieron en un triduo celebrado entre los días 18 y 20 de enero y una misa solemne el día 21, durante la cual se impusieron las primeras insignias.

En sus inicios, la Congregación realizaba cultos internos con ejercicios espirituales destinados a la preparación de los congregantes para el “bien morir”. Daba culto a un crucificado y a una imagen de la Virgen de los Dolores, que procesionó en la Semana Santa de 1929 y 1930 a petición de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, fundada recientemente, con el fin de realizar un encuentro a semejanza del acaecido en la Vía de la Amargura.

Con la disolución de la Compañía de Jesús decretada por la Segunda República en 1931, la Congregación mantuvo su actividad únicamente a través de cultos internos.

Nueva etapa y configuración actual (1941–1955)

 

El 24 de septiembre de 1941, a instancias de la comunidad granadina establecida en Almería y bajo los auspicios del Superior de los Padres Jesuitas, Luis Martínez de la Torre, S.J., se integra en la Congregación una comunidad devota de la Virgen de las Angustias. Como consecuencia, adopta el nombre de Congregación-Hermandad de las Angustias y de la Buena Muerte, que posteriormente pasaría a denominarse Congregación-Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias y del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, manteniendo en último lugar el título de mayor antigüedad.

Ese mismo día tiene lugar el primer Cabildo de oficiales de esta nueva etapa, siendo designado Hermano Mayor N.H.D. Antonio García García. En un primer momento se proyecta como hermandad de gloria, con la finalidad de procesionar la imagen de la Virgen de las Angustias en el mes de septiembre.

No obstante, diez años después, y a instancia de la Congregación de los Caballeros del Pilar —vinculada igualmente a la Orden de los Jesuitas—, el Provincial autoriza que la Hermandad se configure como Hermandad de Penitencia y realice estación en Semana Santa. Así, el Jueves Santo 21 de marzo de 1951 procesiona por primera vez con la imagen de Nuestra Señora de las Angustias, iniciándose la etapa penitencial de la corporación.

Imágenes titulares y consolidación patrimonial

 

En 1941 se concierta la ejecución de la imagen de Nuestra Señora de las Angustias con el imaginero José Navas-Parejo Pérez, siendo bendecida el 10 de abril de 1943. El autor percibió por este trabajo la cantidad de 13.500 pesetas, tras atender el deseo de los hermanos de que la imagen guardase semejanza con la venerada en Granada.

La imagen del Santísimo Cristo de la Buena Muerte se acuerda encargar a José María Hervás Benet en Cabildo celebrado el 13 de abril de 1953. El contrato se firma el 23 de mayo del mismo año, estableciéndose que la imagen reprodujese, en la medida de lo posible, al Cristo que se venera en la iglesia de la Universidad de Sevilla, perteneciente históricamente a la Compañía de Jesús. El importe fue de 20.000 pesetas y la bendición tuvo lugar el 3 de abril de 1954 en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús.

El 8 de noviembre de 1954 el obispo Alfonso Ródenas García aprueba las Reglas de la Hermandad, que permanecerán vigentes durante 39 años y que ya incorporan en el título la referencia explícita al Santísimo Cristo de la Buena Muerte. El Jueves Santo de 1955 procesionan juntas por primera vez ambas imágenes titulares.

Cambios y evolución (1960–1980)

 

Durante los años cincuenta y sesenta la Hermandad incrementa su patrimonio con la adquisición de pasos y diversos enseres. En 1960 cambia su día de salida al Viernes Santo, adaptándose —según recoge la publicación oficial de la Agrupación de Hermandades— a la nueva organización de la Semana Santa almeriense.

En la década de los setenta la Cofradía deja de realizar estación de penitencia, aunque mantiene los cultos internos. Será en 1979 cuando comience su reorganización, culminando con una nueva salida procesional en 1980.

El paso del Calvario y su evolución (1981–2003)

 

En 1981 la Hermandad incorpora a su cortejo un paso alegórico del monte Calvario, compuesto por unas sencillas andas con varales externos, sobre las que se representaba el monte con tres cruces entre claveles rojos iluminadas por cuatro faroles de bronce. Este paso, cuyos orígenes se remontan a un vía crucis de finales de los años sesenta, acompañó al cortejo hasta 2003 y constituye el germen de la posterior Hermandad del Calvario.

Tras el cambio de sede, se incorpora un nuevo paso del Calvario con imágenes procedentes de San Juan y obras del imaginero Campos Serrano, que en 1991 pasa a portarse sobre un paso con canastilla al estilo granadino. En el año 2000 se sustituyen las imágenes por un nuevo San Juan y una Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora de las Lágrimas, obra de Miguel Bejarano, que procesionan hasta 2003.

Ese año, en Cabildo General, se decide volver a procesionar únicamente con los pasos titulares, dando lugar a la fundación de la actual Hermandad del Calvario en la iglesia de San Roque.

Cambio de sede y etapa reciente (1987–actualidad)

 

En 1983 el cierre por restauración de la iglesia del Sagrado Corazón obliga a la Hermandad a trasladar sus imágenes. Finalmente, en 1987, tras la imposibilidad de regresar a su sede original, el Cabildo decide el traslado definitivo a la parroquia de San Juan Evangelista.

Desde comienzos del siglo XXI la Hermandad experimenta un notable crecimiento en hermanos y patrimonio, adquiriendo nuevos pasos de mayores dimensiones. Esta circunstancia obliga a realizar la salida procesional desde distintas sedes hasta que, en 2010, se establece definitivamente en la iglesia Conventual de la Compañía de María, año en el que realiza por primera vez Estación de Penitencia ante el Santísimo Sacramento.

Ese mismo año se renueva la estética procesional, unificando hábitos y reorganizando el cortejo, dotando a la Hermandad de una imagen más sobria y acorde con su identidad penitencial.

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